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Llegamos al hogar de ancianos con muchas expectativas, nos imaginábamos un lugar con mucha luz, espacios verdes, abuelos sonrientes como los de las películas y un personal agradable dispuesto a brindar, más allá de los conocimientos técnicos y teóricos, amor. Pero al ingresar por primera vez, nos encontramos con otra realidad, con una realidad alejada a aquella que en nuestra carrera nos transmitieron. El golpe fue muy duro, nuestra percepción contradecía todas nuestras ideas y conocimientos previos. La incertidumbre e impotencia, la desorientación y desilusión se hicieron sentir en cada una de nosotras de manera diferente, pero ninguna quedo libre de estos sentimientos. Fue una sensación de derrumbe, ya que todo aquello que llevábamos construido para trabajar con los abuelos se desmorono en un instante.
Fue en ese momento donde tuvimos que empezar a re armarnos nos quedaban dos opciones:
1-dejar de trabajar en el hogar o
2-reformular nuestras expectativas y objetivos para adaptarlas a las necesidades reales de estas personas y realizar así un trabajo beneficioso para ellos y nosotras. Optamos por la segunda, decidimos afrontar esta situación y brindar lo mejor de cada una para aliviar en alguna medida la angustia que llevan marcada en su rostro los abuelos del hogar. Así comenzamos a trabajar en el hogar que alberga 40 abuelos (20 mujeres y 20 hombres aproximadamente).
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La reformulación de objetivos fue la siguiente:
Pensábamos trabajar con los 40 abuelos con diferentes actividades como escuchar música, realizar grupos de charlas, talleres de relajación para mejorar la calidad de vida de esta población. debido a la imposibilidad de llevar esto a cabo primero porque al comienzo solo éramos tres integrantes y segundo porque la mayoría de los abuelos se encuentra con un deterioro marcado de sus habilidades motrices y psicológicas, nos propusimos en un principio trabajar con las abuelas, aquellas que se encontraran en mejores condiciones, y el objetivo que nos planteamos fue establecer un vinculo estrecho con ellas para brindarles apoyo y contención, para aliviar la angustia que manifiestan por encontrarse en un lugar total de abandono en donde el trato que reciben los ubica en el lugar de meras cosas. respecto a este objetivo realmente estamos muy gratificadas y satisfechas, ya que todas cada una con distintas abuelas establecimos un vinculo especial(incluso supero nuestras expectativas), en donde pudimos entrar en el mundo interior de cada abuela, en donde a partir de una escucha atenta a sus necesidades de afecto pudimos sentir que mas allá de las situaciones dolorosas inmodificables que viven día a día pudimos disminuir su angustia, su dolor y ver como nuevamente se ubicaban en un lugar de sujetos y no de objetos.
Un mes antes de terminar nuestro trabajo, ingresaron al grupo 2 chicas más. Frente a esto decidimos dividirnos en dos grupos, para poder trabajar ahora también con los abuelos, ya que no lo habíamos podido hacer porque éramos muy pocas y visitar a los abuelos implicaba perder la posibilidad de establecer un vínculo estrecho y confiable con las abuelas. El grupo de dos integrantes siguió trabajando con las abuelas y el de tres integrantes empezó a trabajar con los abuelos. Si bien en comparación de tiempo se trabajo mas con las abuelas queremos destacar que en el mes de trabajo con los abuelos hubieron avances riquísimos, incluso lo que con la abuelas nos costo meses y meses de trabajo con los abuelos en un mes lo logramos. Esto nos habla de las características de los abuelos eran mas abiertos, sociables y unidos entre ellos aspectos que se daban muy poco en las abuelas. Creemos que algo fundamental para que nuestro grupo siguiera en pie y con muchas ganas de trabajar con esta población tan única y especial fue el apoyo que nos brindamos entre nosotras. El trabajo en el hogar es hermoso pero hay tanto dolor adentro que muchas veces salíamos muy tristes y angustiadas incluso con sentimientos de impotencia e inutilidad al no poder hacer nada frente a ciertas cosas, pero ahí estábamos todas conteniéndonos y escuchándonos, compartiendo lo que sentíamos aliviando estos sentimientos que nos paralizaban para a partir de ellos construir algo nuevo que favoreciera a los abuelos y a nosotras. Consideramos importantísimo el hecho de que en el grupo de trabajo existieran buenas relaciones, ya que si hubieran habido conflictos difícil hubiera sido encontrar contención en el. Pensamos que el bienestar grupal fue unos de los motores para seguir adelante con este trabajo y era de donde sacábamos fuerzas y ganas cada vez que nos caímos por el dolor. Estamos convencidas de haber logrado el objetivo que nos propusimos incluso más aun, ya que de ese objetivo se derivaron otras cosas que no teníamos previsto lograr. Para concluir nos gustaría compartir los objetivos con los que vamos a trabajar el año que viene, ellos son: -fortalecer y enriquecer los vínculos ya establecidos
-crear nuevos vínculos
-realizar actividades que permitan la ejercitación de funciones cognitivas como memoria, atención, percepción, etc. -realizar actividades para estimular las habilidades motrices
-agudizar el contacto emocional en los abuelos y abuelas para fortalecer la imagen de si mismos de manera positiva -incluir de a poco a aquellos abuelos que presentan mayor deterioro físico y psicológico estos son los objetivos explícitos ademas habrán otros que irán surgiendo a medida que transcurra el año teniendo siempre en cuenta las necesidades de los abuelos. |